martes, octubre 09, 2007

Un mundo acabado

Nadie entendió el por qué, de hecho ni si quiera pidieron explicaciones de lo sucedido.

Tal vez el malestar habia hecho tanta mella que solo quedaba la resignacion, ni si quiera las lagrimas. Resignacion y nada más.

¿Qué hay mas triste que eso?, unos cuerpos vacios. Unos ojos vacios. Unas manos vacias.

Recuerdo aquella tarde, era un dia de fiesta, un domingo en mitad de la semana. Una ruptura de la rutina que al final se echa de menos. Estabamos reunidos en el bar de abajo hablando de cosas sin importancia, sin importancia si lo comparamos con lo que sucedió despues.

Dos horas mas tarde, salimos borrachos de alli para encaminarnos cada uno a su casa. Media hora después recibo una llamada, el mundo se ha acabado, me comunican.

La primera reaccion fue de sorpresa. Luego indignación, rabia, tristeza, todo hecho una pelota que no deja de golpearme en la garganta.

Rapidamente cojo el coche y me dirijo hacia el lugar. Ana habia muerto. Mi mundo, eso era todo.