jueves, junio 15, 2006

Maestro, pero que grande eres!!

A mi amigo Jose Luis a quien aprecio mas que a mí y con quien cuento y cuenta con el resto de mi vida. Va por ti, maestro!!


Mmmmmmmmuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!!!


(Oles y vítores de fondo)

miércoles, junio 14, 2006

Agua de río, agua...

Cuentame las cosas que jamás hubieras contado, solos en los oidos de la noche, solos tu y yo. Nada te describe mejor que tus palabras. Eres incapaz de mirar de frente a la luna, el daño de la luz te supera.

Nadie te contó al oido sueños de arena y olas, o tal vez porque alguien te los contó, creiste que toda playa era duna. Retas al sol con fuerza, sabes lo que vales. Eres luz y sombra en mí.

La música nace en tus manos, y las letras de dentro te susurran al oido el espejismo que creíste vivir, pero el recuerdo es confuso.

Y yo te miro desde este lado. El que me toca y el que quiero vivir. Te miro con rareza, a veces con cariño y a veces con dolor. Se mezcla como la sal y el aceite. Vinagre que agria las heridas y las cura.

Tal vez si nos conocieramos, tal vez si hubieras querido tocar en mi como en la guitarra. Tal vez si los imposibles se convirtieran en posibles infinitos. Nadie me comparará con una sombra larga.
Inspiras como las bulerías, dueño de tu destino. Nunca llevarás contigo aguas de río, lo sé, lo sabes. Senderos bifurcados al son, al son...al son de la frontera.

domingo, junio 11, 2006

Ahogado en una guitarra

Así murió. Tan drástico que ni si quiera fue capaz de pensar que se estaba muriendo.

Al menos así fue como llegó hasta mis oidos. Hoy rememoro su presencia, porque hace muchos años ya que la tia Luisa me lo dijo en el patio de la casa.

Recuerdo que yo era apenas un chiquillo de 11 años, un niño empeñado en hacer mover el balón como Antonio, uno de la escuela, y escuchar entre carrera y carrera de bici, a mi padre tocando la guitarra.

Nací y me crié a la sombra de las casas de Alcázares del puerto, un pueblo pesquero al sur del pais. Mis padres eran de Granada, los dos. Se conocieron como lo hacian las familias antiguas.
Pronto tuvieron que marcharse por la guerra a un lugar donde no te señalaran con sangre los dias contados.

Muchos andaluces emigraron por aquel entonces.

El día trancurrió tranquilo. Me levanté pronto para ir a la escuela, me esperaba Juan y Luisete. Los dos eran hermanos, mellizos. Cuando se hizo la hora de comer, volví a casa. Viviamos en una casa a las afueras del pueblo, de cal blanca y flores de colores.

Yo, por aquel entonces, no me enteraba muy bien de las cosas. Sé por lo que en casa comentaban, que habian dos bandos, uno era militar y al otro no le parecía que iban muy bien las cosas. De todas maneras, siempre trataban de evitar el tema cuando yo estaba cerca.


Continuad vosotros con el desenlace de la historia. A ver que sale de aqui!, yo me voy a estudiar un rato mas. Besos!!